Por qué el tanque se ensucia aunque el agua sea potable
El agua que distribuye OSE cumple con los parámetros de potabilidad, pero cuando se almacena en un tanque queda quieta, a temperatura ambiente y en contacto con las paredes del depósito. Con el tiempo se deposita sedimento en el fondo (arena fina, óxido de las cañerías viejas, restos de cal) y, si entra luz, crecen algas en las paredes.
A eso se suma lo que entra desde afuera si la tapa no cierra bien: hojas, polvo, insectos y en casos peores aves o roedores. Por eso la limpieza periódica no es un lujo sino mantenimiento básico, sobre todo en tanques de fibrocemento o cemento antiguos, que son porosos y retienen más suciedad.
Cada cuánto conviene limpiarlo
La recomendación general es limpiar y desinfectar el tanque cada seis meses. Es la frecuencia que se maneja para edificios de vivienda y la que exigen los controles sanitarios en comercios que manipulan alimentos.
- Casas con tanque propio: cada 6 meses, y siempre después de una obra en la azotea o de un corte de agua largo.
- Edificios: cada 6 meses, cisterna y tanque superior en la misma visita, con aviso previo a los vecinos.
- Comercios gastronómicos, clínicas y escuelas: cada 6 meses como mínimo, con constancia del servicio para las inspecciones.
- Casas de fin de semana o balnearios: antes de volver a habitarlas si estuvieron cerradas varios meses.
Cómo es el procedimiento de limpieza y desinfección
Una limpieza correcta lleva entre una y tres horas según la capacidad del tanque y su acceso. Estos son los pasos que seguimos en cada limpieza de tanques en Montevideo:
1. Cierre de la entrada y vaciado
Se cierra la llave de entrada al tanque y se vacía por la salida o con bomba, dejando unos centímetros de agua para el cepillado.
2. Retiro de sedimento y cepillado
Se retira el barro del fondo y se cepillan paredes, fondo y tapa con cepillo de cerdas, sin detergentes que dejen residuo.
3. Enjuague y desinfección
Se enjuaga y se aplica una solución de hipoclorito de sodio (cloro) apto para agua de consumo, dejándola actuar el tiempo indicado. Después se enjuaga hasta que no quede olor fuerte a cloro.
4. Revisión de flotante, tapa y salida
Se prueba el flotante (que corte a la altura correcta), se revisa que la tapa cierre hermética y que la salida y el rebalse estén libres. Es el momento de cambiar un flotante vencido, que es la causa más común de rebalses.
5. Llenado y prueba
Se abre la entrada, se deja llenar y se abren las canillas más lejanas para purgar el aire. En edificios se repite el proceso en la cisterna.
Qué revisar en tanques de edificios
En un edificio el sistema tiene dos partes: la cisterna en planta baja o subsuelo, que recibe el agua de OSE, y el tanque superior en la azotea, al que sube el agua con bombas. Los dos se ensucian y los dos hay que limpiar. Además conviene revisar en la misma visita:
- Estado de las bombas y del automático de nivel: si fallan, el edificio se queda sin agua.
- Flotantes de cisterna y tanque superior: un flotante que no corta hace rebalsar y desperdicia agua todo el día.
- Tapas y ventilaciones con malla: evitan el ingreso de insectos y aves.
- Grietas o filtraciones en tanques de hormigón: se ven como humedad en el techo del último piso.
Señales de que el tanque necesita limpieza ya
- Agua turbia, con partículas o con color al abrir la canilla después de unas horas sin uso.
- Olor a humedad o a "agua estancada" en el agua del tanque.
- Presencia de algas verdes en las paredes al abrir la tapa.
- Tapa rota, corrida o sin cierre.
- Más de seis meses desde la última limpieza, o no se sabe cuándo se hizo.